Vasija valiosa
“Y cuando pasaban los madianitas mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y le trajeron arriba, y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto.”
Genesis 37: 28
En el futuro Moisés estipularía que cuando usted iba a pagar por un esclavo el precio seria de 30 piezas de plata, para ellos él no valía ni eso. Lo mas importante era deshacerse de él.
¿Le a pasado eso alguna vez?, que la gente no lo valore ni a usted, ni lo que usted tiene, ni lo que usted puede hacer, ni siquiera lo que usted ha hecho por ellos.
Esta era la situación de José. Dolor, discriminación, maltrato, incluso de sus seres queridos.
Pero, la promesa de Dios se tenia qué cumplir, y el camino de José tenia esto también, y, aunque no pareciera un camino recto, Dios estaba orquestándolo todo, porque Dios diseña el camino dependiendo de lo que necesitamos para crecer. Dios conoce a la perfección lo que somos y no somos capaces de soportar, y lo que necesitamos para avanzar.
Los alfareros someten el barro a diferentes sufrimientos; lo golpean, lo mojan, lo hacen girar, lo cortan y luego lo calientan. Pero todo esto lo hacen porque tienen un plan al final de todo el proceso.
Aunque usted hubiera escogido siempre lo correcto, las dificultades siempre van a estar para irnos mejorando. Todo lo que Dios pone en nuestro camino tiene un objetivo, hacernos crecer espiritualmente.
Dios tiene un plan para su vida, valoremos y aprendamos, aunque el camino no se vea recto, si Dios nos lleva de la mano tengamos la confianza que sí vamos a llegar.
Dios, me ha dado un sueño, ¿estoy confiando con paciencia?.
Padre, tu me amas, tu me valoras no con cosas perecederas como plata y oro pero con la preciosa sangre de tu hijo, gracias por amarme.
por Pastor Ignacio